LOCALES
22 de septiembre de 2026
Urdinarrain: 136 años de una historia que comenzó con el tren y se construyó con su gente
Este 23 de septiembre Urdinarrain cumple 136 años. Una fecha que nos invita a celebrar, pero también a mirar hacia atrás para conocer cómo aquel pequeño poblado que comenzó a crecer alrededor de una estación ferroviaria se transformó en la ciudad que hoy conocemos.
La historia de Urdinarrain está íntimamente ligada al ferrocarril. El 23 de septiembre de 1890, el paso del primer tren marcó un momento fundamental para esta comunidad y es la fecha que se toma como referencia para su aniversario. La llegada del ferrocarril significó comunicación, movimiento de personas y mercaderías y, fundamentalmente, una oportunidad para el crecimiento de la población.
Pero la historia no comenzó exactamente ese día. Antes de que el tren llegara, estas tierras ya estaban habitadas por pobladores criollos y vinculadas a establecimientos rurales de la zona. La llegada del ferrocarril aceleró un proceso que transformaría para siempre el lugar.
Cuando las vías dividieron al poblado
El trazado ferroviario tuvo una particularidad que quedó marcada en los primeros años de la localidad: las vías dividieron al poblado en dos sectores.
De un lado se encontraba Villa Florida y del otro Villa Mitre. Con el tiempo, ambos sectores fueron creciendo y relacionándose hasta conformar una misma comunidad.
Posteriormente ambas villas se fusionaron bajo el nombre de Villa Echagüe. Sin embargo, esta denominación generaba confusión con otra estación ferroviaria existente en Entre Ríos.
Fue entonces cuando autoridades y vecinos comenzaron las gestiones para modificar el nombre. En 1908, se solicitó que tanto la estación como el poblado adoptaran el nombre de Urdinarrain, en homenaje al general Manuel Urdinarrain, militar entrerriano que había acompañado a Justo José de Urquiza.
Así fue tomando forma el nombre con el que la ciudad sería conocida definitivamente.
Una población que creció con la llegada de inmigrantes
El ferrocarril no solamente permitió el traslado de personas y productos. También favoreció la llegada de familias provenientes de distintos lugares.
A los primeros pobladores criollos se fueron sumando inmigrantes de diferentes países europeos. Italianos, alemanes, suizos, franceses, españoles, neerlandeses, belgas, británicos, rusos, checos, eslovacos, búlgaros, rumanos, irlandeses, polacos y miembros de otras comunidades fueron formando parte de la población.
Cada familia llegó con sus propias costumbres, tradiciones, conocimientos y formas de trabajo.
Esa diversidad terminó convirtiéndose en una parte fundamental de la identidad de Urdinarrain.
El campo y el trabajo como motores del crecimiento
La actividad agropecuaria fue uno de los principales motores del desarrollo de la localidad.
La producción de la zona encontraba en el ferrocarril una vía fundamental para su traslado, mientras que el crecimiento de la población generaba nuevas necesidades y oportunidades comerciales.
Alrededor de esa actividad fueron apareciendo comercios, talleres, instituciones, escuelas, clubes y diferentes organizaciones que acompañaron el crecimiento de la comunidad.
La ciudad fue dejando atrás, lentamente, aquella imagen de pequeño poblado nacido junto a una estación para convertirse en una comunidad con una identidad propia.
La primera organización institucional
El crecimiento de la población hizo necesario también organizar institucionalmente la comunidad.
El 29 de agosto de 1894 quedó constituida la primera Junta de Gobierno, que tuvo a Mario Carabelli como presidente.
Durante sus primeros años, Urdinarrain atravesó distintas etapas administrativas. Entre 1894 y 1905 funcionó como Junta de Gobierno; entre 1905 y 1940, como Junta de Fomento; y desde 1940 pasó a ser un Municipio de Primera Categoría.
Desde entonces, distintas generaciones de hombres y mujeres estuvieron al frente de la administración de la comunidad.
Los hombres que estuvieron al frente de Urdinarrain
A lo largo de más de un siglo, numerosos dirigentes tuvieron la responsabilidad de conducir los destinos de la ciudad.
Esta es la nómina histórica recopilada en fuentes locales y registros publicados:
1894–1905
Mario Carabelli
1905–1907
Lorenzo Caffarena
1907
Augusto Girollet
1907–1910
Esteban Podestá
1910–1914
Juan Carlos Patriarca
1914–1916
Juan Bautista Aguilar
1916–1918
Francisco Inchausti
1918–1924
Lorenzo Caffarena
1924–1926
Bautista Harispe
1926–1928
Ermete Buzzella
1928–1930
Pedro Pertegarini
1930–1934
Juan Harispe
1934–1939
Juan Morena
1939–1943
Desiderio Carlos Aldaya
1943–1945
Esteban Ángel María Podestá
1945–1948
Juan Narbais
1948–1952
Adolfo Kreymborg
1952–1955
Ramón Epifanio Romero
1955–1958
Desiderio Carlos Aldaya
1958–1962
Armando Hipólito Zeroli
1962–1963
José C. Pasetti
1963–1966
Guillermo Strasser
1966–1973
Roque Ramón Pesce
1973–1977
Armando Hipólito Zeroli
1977–1983
Roque Ramón Pesce
En este período aparece además registrada la participación de Eduardo F. Ronconi entre abril y diciembre de 1983, según la nómina histórica publicada por medios locales.
El regreso de la democracia
El año 1983 ocupa un lugar especial en la historia argentina y también en la historia institucional de Urdinarrain.
Con el retorno de la democracia, asumió Héctor María Altinier, iniciándose una nueva etapa de gobiernos municipales elegidos en el marco democrático.
Luego estuvieron:
1983–1987
Héctor María Altinier
1987–1991
Paulino Evaristo Mornacco
1991–1995
Héctor María Altinier
1995–1999
Héctor Praderio
1999–2001
Roberto Santiago Giacoma
2001–2003
Osvaldo Siboldi
2003–2007
Alberto Paulino Mornacco
2007–2011
Alberto Paulino Mornacco
2011–2015
Alberto Juan Ledri
2015–2019
Alberto Paulino Mornacco
2019–2023
Sergio Fabián Martínez
2023–2027
Sergio Fabián Martínez
La documentación municipal actual identifica a Sergio Fabián Martínez como presidente municipal.
La Estación, un lugar que sigue contando la historia
Quizás no exista un lugar que represente mejor el origen de Urdinarrain que La Estación.
Allí donde hace 136 años llegó aquel primer tren, hoy funciona uno de los espacios que más claramente mantienen viva la memoria de la ciudad.
La antigua estación y su entorno forman parte del patrimonio histórico y cultural de Urdinarrain. Los museos y espacios que funcionan allí permiten que las nuevas generaciones puedan conocer objetos, fotografías y testimonios relacionados con la vida de quienes construyeron la comunidad.
Y no deja de ser significativo que, tantos años después, sea justamente el predio La Estación el lugar elegido para celebrar este nuevo aniversario.
136 años después
Desde aquel primer tren de 1890 hasta la ciudad actual pasaron 136 años.
Pasaron generaciones de familias, trabajadores, productores, comerciantes, docentes, estudiantes, instituciones, clubes, artistas, dirigentes y vecinos.
Algunos nombres quedaron escritos en los documentos y en la historia institucional. Otros quedaron solamente en la memoria familiar. Pero todos, de una u otra manera, forman parte de la construcción de Urdinarrain.
Porque una ciudad no se construye solamente con calles, edificios y obras.
Se construye con la gente.
Con quienes llegaron buscando un futuro, con quienes trabajaron la tierra, con quienes abrieron un comercio, fundaron una institución, enseñaron en una escuela, jugaron en un club, atendieron un negocio, cuidaron una familia o simplemente vivieron y trabajaron aquí.
El tren que llegó aquel 23 de septiembre de 1890 fue el comienzo de una nueva etapa. Desde entonces, Urdinarrain no dejó de crecer, transformarse y escribir su propia historia.
Hoy, 136 años después, las vías y la antigua estación siguen siendo testigos de aquel comienzo.
Y cada vecino es, de alguna manera, parte de la historia que continúa.