Por causas que aún se investigan, la aeronave golpeó el tendido eléctrico que atraviesa un campo cercano al establecimiento de la familia de Raúl Rudaz, ubicado a aproximadamente mil metros al norte del área urbana de la localidad.
Tras el impacto, el avión se precipitó con violencia al suelo, sufriendo severos daños en su fuselaje, hélice y planta motriz.
Sin embargo, y contra todo pronóstico, el piloto, un joven oriundo de Villaguay, salió completamente ileso del accidente.
Según información recabada por FM RIEL, la aeronave accidentada, identificada con la matrícula LV-VAT, era una de las dos que sobrevolaban la zona al momento del siniestro.
Una testigo aseguró que el avión volaba a una altura peligrosamente baja, tanto que en un momento pareció rozar las copas de los árboles que rodean la propiedad de los Rudaz.